Reducir la huella ambiental de la industria del cuero

Fuente: Economía Circular (http://economiacircular.org/NL/nt/280619/noticia6.html)

Un proyecto financiado por la Unión Europea y promovido por organizaciones públicas y privadas de España e Italia ha desarrollado nuevos biopolímeros para su uso en el proceso de fabricación de cuero que tienen una huella ambiental más pequeña que los productos que se utilizan actualmente en los procesos de curtido.

El objetivo principal del proyecto LIFE BIOPOL fue identificar una nueva clase de biopolímeros como una alternativa innovadora y ecológica a los productos tradicionales a base de productos petroquímicos utilizados en la industria del cuero con uso intensivo de agua y productos químicos. Los nuevos biopolímeros diseñados por LIFE BIOPOL funcionan al menos tan bien como agentes petroquímicos y podrían dar como resultado productos de cuero con una huella ambiental significativamente más pequeña que los productos de cuero fabricados utilizando procesos tradicionales.

El proyecto LIFE BIOPOL, cofinanciado por la UE a través del programa LIFE 2014-2020, ha contado con la participación de cinco interesados ​​públicos y privados italianos y españoles: CODYECO, coordinador del proyecto y un productor de productos químicos para el cuero; las empresas de curtiduría DERCOSA e INPELSA; la Universidad Ca ‘Foscari de Venecia; e ILSA, una compañía de biotecnología con sede en la región italiana de Veneto. ILSA se especializa en productos de nutrición y bioestimulación vegetal para la agricultura convencional y ecológica o para ser utilizados como materia prima para la industria.

Los laboratorios ILSA han pasado tres años desarrollando y analizando cerca de 50 prototipos, incluyendo hidrolizados y extractos fluidos, relacionados con cinco materias primas elegidas al inicio del proyecto. De estos 50 prototipos, siguiendo un análisis detallado y evaluaciones de la viabilidad económica, el centro de investigación de ILSA ha desarrollado seis prototipos a escala preindustrial.

Posteriormente, estos fueron utilizados por CODYECO para hacer lotes de biopolímeros ecocompatibles para el proceso de fabricación de cuero. CODYECO ha desarrollado una planta prototipo industrial en la ciudad de Santa Croce sull’Arno en el área de la Toscana, que está diseñada específicamente para producir estos nuevos tipos de químicos verdes.

Los biopolímeros fueron probados posteriormente por las curtidurías españolas DERCOSA e INPELSA. Las curtiembres encontraron que el rendimiento de los nuevos polímeros verdes era igual y, a menudo, de mejor calidad que el de los agentes petroquímicos.

Además de evaluar la viabilidad industrial de los biopolímeros, ILSA ha identificado los parámetros que se utilizarán para recopilar datos para la evaluación del ciclo de vida en curso de los nuevos biopolímeros. Según Clizia Franceschi, jefa de I+D de ILSA, los resultados del proyecto LIFE BIOPOL son un ejemplo de cómo las biotecnologías pueden fomentar el progreso hacia una economía circular en diversos sectores. “La actividad de investigación de ILSA llevada a cabo en los últimos años en el campo de la biotecnología nos ha permitido adquirir conocimientos únicos aplicables a diferentes sustancias naturales, de las cuales obtener productos útiles para diversos sectores. Esto está en perfecta armonía con los principios de la economía circular», afirmó Franceschi.

Se espera que los nuevos biopolímeros tengan una huella ambiental menor que los procesos convencionales. Se observa que los nuevos productos químicos ecológicos logran una reducción de entre 70 y 90% de las sustancias peligrosas en comparación con los productos químicos utilizados convencionalmente en el proceso de fabricación de cuero. El proceso también está destinado a reducir el agua utilizada en el proceso de fabricación de cuero en un 20% y reducir la presencia de contaminantes en los efluentes. En general, los biopolímeros podrían dar como resultado productos de cuero con una huella ambiental que sea un 70-80% más bajo que los fabricados utilizando procesos tradicionales.

Más información en:
Web del proyecto CODYECO